El proyecto de 2017: el primer cultivo controlado de cereal marino
Nunca antes se había logrado cultivar Zostera marina de forma sistemática para consumo humano. Este artículo repasa las fases del estudio que comenzó en el laboratorio de Aponiente.

En 2017 el Laboratorio de Investigación Gastronómica de Aponiente inició el primer cultivo controlado de Zostera marina con fines alimentarios y de restauración. El programa cubre selección de semillas, germinación, siembra en fondos someros y cosecha, además del cierre del ciclo biológico de la especie, como constata la sección Cultivo sostenible.
Parcela experimental en Cádiz
El cultivo piloto se sitúa en unos 3.000 m² del Parque Natural de la Bahía de Cádiz, junto a Puerto Real. Se emplean técnicas de siembra directa y trasplante adaptadas a mareas y profundidad variable, sin fertilizantes ni fitosanitarios: solo circulación de agua de mar.
Productividad medida en campo
Los estudios internos del proyecto registran hasta 5 espigas por planta y hasta 20 vainas con semillas por haz generativo. Los cálculos preliminares sitúan la cosecha media potencial en torno a 3,5 toneladas por hectárea, con estimaciones conservadoras de 6 t/ha y máximos de 14 t/ha, cifras comparables al arroz común.
Planta perenne y bajo mantenimiento
Zostera marina es perenne: no exige resembrado anual. No presenta plagas ni enfermedades conocidas en cultivo, no necesita abonos y el resto vegetal puede aprovecharse como paja. Tras liberar las semillas, la planta sigue creciendo y puede recolectarse al año siguiente.
Banco de semillas y restauración
El proyecto prevé el primer banco de semillas para repoblar humedales costeros donde la especie ha desaparecido, superando la falta de viveros marinos especializados en Europa. Esa línea de trabajo enlaza con la recuperación de salinas y esteros abandonados descrita en Qué es el cereal marino.
Última revisión: septiembre de 2026. Datos de rendimiento y cultivo tomados de Cultivo sostenible y dossier de prensa de Aponiente (2021).